Cuatro relatos de una estupidez

El panadero


¡Cómo hay gente fisgona en este barrio, vieras!
Hace algunos días, escuché de una señora que vino a la panadería. Dijo, hablando con otra, que se encontraba sorprendida por una noticia que leyó en el periódico.
El asunto era este; una mujer que aparentemente tenía un amante, quería quitarse de su vida al esposo y por lo tanto se inventó la historia de que él la agredía y que hasta unos arañazos en la espalda le había hecho.
Todo resultó ser una farsa para hacer a un lado a su marido y quedarse ella con la vida resuelta. ¡Cómo hay gente loca en el mundo!


La abuelita


¡Mire mi hijito! hágame caso que yo siempre te estoy buscando un bien. Tené cuidado con esa mujer, a mi no me gusta para nada. No es que yo sea una santa pero bueno, ¡mis años he caminado en este mundo para saber de dónde vienen las plagas!.
El otro día escuché en el radio que una mujer se inventó una historia para quitarse de encima al marido y quedarse con el “patas vueltas“ de su amante. Qué va saber uno la gente tan rara que hay en la calle, ¡fijate que hasta unos arañazos se hizo ella misma con un alambre! Tras de pécora, bruta.
Vos tené cuidado con esa chiquita, que cada vez que le hablo me quita la mirada, ¡por algo será!


El despistado


Lo recuerdo bien, lo leí en una revista de vanidades, ¿o fue en el periódico? Bueno el caso es que una señora, como de 38 años, no no creo que tenía más de 40, la señora en realidad.
La cosa es que agarró un alambre y se empezó a hacer cicatrices por las piernas, como si fueran arañazos… en la espalda más bien.
La idea era que cuando llegara la policía podría acusar al esposo de que la maltrataba, para poder divorciarse.
Todo porque quería vivir sola, ¿o con el amante? Sí es cierto, quería irse a vivir con el amante.
Algo así, es que ya no recuerdo muy bien.


El diálogo


– ¿Se acuerda?
– ¿El qué?
– Una vez que me contaste una noticia de una loca, que se hizo unos arañazos en la espalda.
– Sí cierto, la que quería terminar con su marido y no sabía cómo. Entonces se inventó esa historia de que la maltrataba.
– Sí, que tenía un novio y que ya el esposo le estorbaba.
– La misma loca.
– Bueno ya salió de la cárcel. Anoche lo leí en el periódico, pero eso no es nada… ¿a que no adivina?
– ¿Está embarazada?
– ¡Nombres! Le van a hacer una película, disque la historia es muy buena y que será un “Taquillazo”.
– Oiga usted, ya no saben ni qué inventar.
– ¿Sabe quién va ser la actriz protagónica?
– (Piensa) No, no adivino.
– Alicia Prado.
– ¿Está loco? ¡Tan exagerado!


© 2019, Jorge Madrigal

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